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CÁNCER DE MATRÍZ


Es una forma de cáncer en la cual se encuentran células cancerosas en los tejidos del cuello uterino y el útero. El cuello uterino es la abertura del útero, el órgano hueco en forma de pera donde se desarrolla el feto, y lo conecta con la vagina (canal de nacimiento).

Este tipo de cáncer, la malignidad pélvica femenina más común, generalmente ataca a mujeres en la etapa de la menopausia (50 a 70 años).
Los riesgos para este tipo de cáncer aumentan en mujeres:
• Obesas con Diabetes tipo 2
• Inicio de menstruación a temprana edad (menores de 12 años) o de menopausia tardía, después de los 52 años
• Que nunca han tenido hijos
• En tratamiento con estrógeno sin progesterona
• En tratamiento prolongado con la droga tamoxifen para el cáncer de seno
El cáncer de la matriz suele crecer lentamente por un período de tiempo. Inicialmente sus tejidos experimentan cambios y empiezan a aparecer células anormales (proceso conocido como displasia).
La prueba de Papanicolaou generalmente encuentra estas células. Posteriormente, las células cancerosas comienzan a crecer y se diseminan con mayor profundidad en el cuello uterino y en las áreas circundantes
SÍNTOMAS
Los síntomas son iguales a los que comúnmente ocurren en cualquiera de las enfermedades del sistema reproductivo femenino y no son específicos de esta enfermedad:
• Sangrado vaginal anormal
• En etapa tardía: dolor abdominal bajo.
DIAGNOSTICO
El médico debe hacer una serie de pruebas para buscar el cáncer. La primera prueba es la de Papanicolaou. Si se encuentra células anormales, el médico tendrá que extraer una muestra de tejido (este procedimiento se conoce con el nombre de biopsia) del cuello uterino y lo observará a través del microscopio para ver si hay células cancerosas.
Para efectuar una biopsia sólo se necesita una pequeña cantidad de tejido y puede hacerse en el consultorio médico. Si para hacer la biopsia el médico necesita extraer una muestra mayor en forma de cono (conización), la paciente quizás tenga que ir al hospital


TRATAMIENTO
Existen tratamientos para todas las pacientes con cáncer de la matriz. Se emplean tres clases de tratamiento:
o Cirugía (extracción del cáncer en una operación)
o Radioterapia (uso de rayos X de alta energía u otros rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas)
o Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).
El tratamiento se basa en la extensión de la enfermedad, si el cáncer es localizado en útero se maneja con histerectomía, con o sin radioterapia. Sin embargo, si el cáncer esta esparcido en el momento del diagnóstico, existen variadas formas de tratamiento: cirugía ampliada, radiación, terapia hormonal y quimioterapia.
1. Cirugía:
La histerectomía es una operación en la cual se extrae el útero y el cuello uterino además del cáncer. Si el útero se extrae a través de la vagina, la operación se llama histerectomía vaginal. Si se extrae mediante un corte (incisión) en el abdomen, la operación se llama histerectomía abdominal total.
A veces los ovarios y las trompas de Falopio también se extraen; este procedimiento se llama salpingooforectomía bilateral.
La histerectomía radical es una operación en la cual se extrae el cuello uterino, el útero y parte de la vagina. También se extrae los ganglios linfáticos de la región. Este procedimiento se denomina disección de los ganglios linfáticos. (Los ganglios linfáticos son estructuras pequeñas en forma de fríjol que se encuentran por todo el cuerpo y cuya función es producir y almacenar células que combaten las infecciones.)
Si el cáncer se ha diseminado afuera del cuello uterino o los órganos femeninos, el médico puede extraer el colon inferior, el recto o la vejiga (dependiendo del lugar al que se haya diseminado el cáncer) junto con el cuello uterino, el útero y la vagina. Este procedimiento se llama exenteración y raramente se necesita. A veces es necesaria la cirugía plástica para formar una vagina artificial después de esta operación.
2. La radioterapia:
Consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radiación puede provenir de una máquina fuera del cuerpo (radioterapia externa) o se puede derivar de materiales que producen radiación (radioisótopos) a través de tubos plásticos delgados que se aplican al área donde se encuentran las células cancerosas (radiación interna). La radioterapia puede emplearse sola o además de cirugía.
3. La quimioterapia:
Consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. Puede tomarse en forma de píldoras o se puede depositar en el cuerpo por medio de una aguja introducida en la vena. La quimioterapia se considera un tratamiento sistémico ya que el medicamento es introducido al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar células cancerosas fuera del cuello uterino.
El PRONOSTICO
pronóstico (posibilidades de recuperación) y la selección del tratamiento dependen de la etapa en que se encuentra el cáncer (si se encuentra en el cuello uterino o si se ha diseminado a otros lugares) y el estado de salud en general de la paciente.
Entre mas temprano se diagnostique el cáncer uterino mejor es el pronóstico. Hasta un 90% sobreviven a los 5 anos luego del diagnóstico cuando la enfermedad esta localizada en el útero. Sin embargo si hay invasión al recto o la vejiga o a cualquier otro órgano abdominal, la supervivencia a los 5 años es tan solo del 9% de las pacientes.

BIBLIOGRAFIA
http://www.contusalud.com/website/folder/sepa_enfermedades

PARCHES ANTICONCEPTIVOS PARA LA MUJER

El parche anticonceptivo es un parche transérmico plástico, fino, de color beige. La parte adhesiva contiene los principios activos que se liberan de forma continua a través del torrente circulatorio. Pertenece al grupo de anticonceptivos hormonales combinados. Al contrario que con la píldora anticonceptiva oral, los vómitos o diarrea no afectan a la cantidad de medicamento que se libera del parche.

El parche debe colocarse durante siete días exactamente, cada semana durante tres semanas, seguido de una semana de descanso sin parche, que es cuando se debe de tener el período. Debe cambiarse el mismo día de cada semana, ya que está diseñado para que actúe durante 7 días. El parche debe de ponerse sobre piel limpia, seca y sin vello en el glúteo, abdomen, exterior del brazo, en un lugar donde no roce con las prendas apretadas.

La efectividad de los parches es similar a la de las pastillas, que es de aproximadamente un 98%, y su administración es semanal sobre la piel (nalgas, abdomen bajo, torso o antebrazo) durante 21 días antes de la menstruación. Es fundamental el detalle de aclarar que los parches nunca deben colocarse sobre las mamas.

Los parches, según sus fabricantes, son resistentes al sol y el agua, y suponiendo que se desprendan, pueden ser renovados sin que por ello se pierda efectividad.

Eficacia y cumplimiento

Con el parche anticonceptivo, para cada ciclo menstrual se aplican tres parches consecutivos, cada uno con siete días de duración, seguidos de una semana en la que se descansa, por lo que se conservan los sangrados menstruales de forma regular. Además, posee un margen de seguridad de 48 horas en caso de olvido de retirada del parche

Sus perfiles de eficacia proponen un excelente cumplimiento frente a anticonceptivos orales, en todos los grupos de edad y en todos los ciclos, con un cumplimiento estimado del 97%, según los estudios.

Una de las grandes dudas surgidas entre los ginecólogos se relaciona directamente con la adhesividad del parche, pero los estudios realizados con una muestra de 70.552 parches confirman su satisfactoria adhesividad en más del 95% de los casos.

La adhesividad del parche no se altera por el calor, la humedad o el ejercicio y la única precaución es pegar el parche anticonceptivo sobre la piel seca, limpia, sin vello y nunca después de la aplicación de cremas.

Las pastillas, a diferencia de los parches, son administradas por vía oral, por lo que antes de llegar a la sangre deben pasar por el aparato digestivo. Por el contrario, la administración transdérmica de los parches presenta unas ventajas que no tienen los métodos tradicionales. Así, malestares tan incómodos y perturbadores como los vómitos o las diarreas no afectan a su capacidad anticonceptiva.

La usuaria se lo aplica directamente sobre la piel y puede seguir desarrollando su vida cotidiana sin ningún tipo de molestias. Con la administración transdérmica se evitan algunos problemas que pueden presentarse con los anticonceptivos orales, como molestias gastrointestinales o alteración de la absorción, especialmente en casos de vómitos o diarreas.

Fuente: metodosanticonceptivos.com